La sustentabilidad
y el desarrollo se han convertido en el factor primario de todos
los procesos económicos y políticos que determinan
el futuro de la civilización humana. En este complejo escenario,
la ciencia y la educación, en su función social, deben
pugnar por un papel protagónico en el impulso de una concepción
más clara de la dimensión ambiental y su impacto en
el terreno económico, político y social. En el nuevo
holismo ambientalista, las universidades del país y en particular
la UNAM, tienen el compromiso de emplear sus recursos materiales
y humanos en el desarrollo de nuestra sociedad.
Ante tal situación la UNAM ha promovido
y apoyado la creación de infraestructura y la formación
de recursos humanos, lo que ha permitido el desarrollo de manera
muy diversificada de las Ciencias Ambientales, de tal forma que
fue necesario crear una estructura transversal organizativa denominada
Programa Universitario de Medio Ambiente (PUMA), el cual pertenece
a la Coordinación
de la Investigación Científica, a cargo
del Dr. Carlos Arámburo de la Hoz. A través del PUMA,
la UNAM cumple con su compromiso ante la sociedad y atiende y atiende
las demandas intra-universitarias, es decir; las de la Sociedad
así como las de Instituciones Publicas y privadas que se
lo solicitan. Como parte de su compromiso con la conservación
y el manejo ambiental; el Puma en la UNAM forma parte del comité
técnico de la Reserva del Pedregal de San Ángel y
de la Comisión de Salud, Protección Civil y Manejo
Ambiental, desarrollando el interesante programa “Por
UNAMbiente sin basura”.

En su trabajo cotidiano, el PUMA
promueve el empleo de la ciencia y la tecnología a través
de la interdisciplina como la mejor herramienta para resolver problemas
ambientales. De esta forma se integran equipos de trabajo en donde
se conjugan las experiencias en ciencias exactas y humanísticas,
y se llevan a cabo estudios con diversos investigadores que han
dedicado gran parte de su tiempo en detectar y resolver problemas
ambientales, quienes encabezan grupos de especialistas en química
ambiental, ingeniería ambiental, geología ambiental,
química y física atmosférica, urbanistas, arquitectura
del paisaje, ecología, biología, ecología de
la restauración, sociología, ingeniería y economía,
entre otras.
Importantes experiencias ya forman parte de la
historia del PUMA, que se han enriquecido de la continua interacción
con la sociedad y con los tomadores de decisiones formando un trinomio
esencial para abordar problemáticas ambientales como: la
participación comunitaria, la ciencia y la tecnología.
Una de las principales preocupaciones del PUMA es la adopción
y adaptación de técnicas y estrategias que le faciliten
la coordinación e integración de los sectores antes
mencionados. De esta manera, el programa se ha convertido en el
interlocutor entre sectores implicados en un problema ambiental
concreto y en el traductor que favorece que los resultados de los
estudios científicos y técnicos tengan una aplicación
rápida y eficiente.
En los últimos cinco años, en su
trabajo el PUMA ha enfatizado la importancia del trabajo universitario
en detener o revertir los procesos de degradación ambiental,
mediante estudios y proyectos que han propuesto soluciones científicas
y tecnológicas a problemas específicos en materia
de conservación y protección del ambiente. |
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